El texto a continuacion lo escribio Marco Maximiliano en la revista "H para hombres" de Marzo del 2008, y va dedicado para aquellos hombres que en realidad se esfuerzan por conseguir algo........
Reconociendo a los machines
Todos los machines somos chingones en algo, en el trabajo, en el estudio, en ligar las mejores viejas, en proteger y alimentar a una familia, etc. Pero rara vez se nos reconoce. Entre hombres estamos sumamente ocupados para hacerlo y las mujeres dan por hecho que es nuestra obligacion hacer bien las cosas. A veces parece que ser chingones fuera nuesta obligacion; la verdad no es asi. Cualquier hombre se puede decidir por hacer un doctorado en huevologia y quedarse sentado sin hacer nada, es su decision y esta en todo su derecho - aunque son muy raros los que se otorgan esos privilegios, la mayoria nos ponemos las pilas y hacemos algo-.
A lo mejor no es gran cosa. No se trata de ganar el Nobel o el Oscar, el simple hecho de ir a trabajar, estudiar o complacer de ensueño a tu mujer, es todo un merito. Las mujeres nos dicen: "es tu obligacion"; los padres nos dicen: "es tu responsabilidad", y puede que sea cierto, pero...¿que nos obliga a hacerlo? Si cumplimos es porque tenemos tanates para actuar y eso, amerita que nos agradezcan.
Reconocer el merito de un brother es de machos. Una palmada en el hombro, una felicitacion, una frase de apoyo como "buen trabajo" o "¡que huevotes tienes para hacer eso!", son suficientes para que el cabron que esta a tu lado se sienta reconocido. Si entre machines no nos respetamos, ¿quien lo va hacer? Reconocernos a nosotros mismos se vale, aunque suene a frase barata de libro de superacion personal. Nos hemos comprado la idea de que es nuestra obligacion y no nos aplaudimos cuando conseguimos una venta o un aumento de sueldo, cuando llevamos comida a la casa, cuando somos fieles (no mames, no reconocerlo es infame, a todos los fieles hay que ponerles un monumento), cuando somos infieles (y ellas no se enteran), cuando ayudamos a los cuates (y nos aguantamos las ganas de echarnos a su vieja), o cuando batimos record de orgasmos seguidos (algunos nos felicitamos cuando llegamos a los doce, pero si llegas al segundo, esta bien felicitate). Estamos ocupados peleando afuera, marcando nuestro territorio y nos olvidamos de reconocernos, de darnos premios cuando hacemos bien las cosas; una chela extra, una visita al table, un boleto para un partido, un concierto o simplemente un "que chingon soy", son suficientes para felicitarnos y premiarnos. Ya es hora de que los machines empecemos a reconocer lo que valemos............
Nunca subestimen el poder de una palabra de aliento...........
Y pss ya que andamos en esto, un taquito de ojo, que no???


















